La vaca Rita y los animales de la caja
Una granja fue quemada y una gallina huyó al campo donde se construyó por medio de una caja de madera que se encontró y de su habilidoso pico, un pequeño y acomodable gallinero a los pies de un árbol. Ahí la gallina tuvo docenas de huevos y crió bien si cabe a cuantos polluelos nacieron. El ave acomodó el habitáculo de alfalfa, heno y paja para que se sintieran lo más gustosamente posible, y las paredes las revistió de forraje natural y plumas que le sobraban viviendo al lado de su vecina la vaca Rita con la que con mucho cariño se llevaba sin duda estupendamente, que pastaba en un prado cerca. Meses más tarde, un gatito que una noche deambulaba hambriento y huérfano fue acogido por el ave al motivarle mucha pena a la gallina. La generosa gallina le ofreció todo lo que tenía y el gato fue creciendo con el tiempo hasta hacerse mayor. No había día que el animal no trajera comida al gallinero para que picaran y comieran cada uno de los polluelos y la gallina. Cada vez que eclo...